El ángel gris de Dolina,
entre tauras y pintores,
por esas calles de Flores
lo citará en cierta esquina;
con potes de tinta china,
plumín, crayón, acuarela,
girará la manivela
del piante menos pensado
y Carlitos, derramado,
se escurrirá de la tela.
Carlos Nine (21 de febrero del 44 - 16 de julio de 2016)
Dibujo: Diego Parés.
sábado, 16 de julio de 2016
viernes, 8 de julio de 2016
De tejes y destejes
Cansada de esperar regresos vanos
y fula de tejer sin pausa alguna,
Penélope, más sola que la una,
desteje sus embronques cotidianos.
Acaso fueron otros los veranos
de besos de fortuna,
las horas al embrujo de la luna,
el íntimo arrumaco de las manos.
Ulises, que conoce la desgana
de devanar los hilos de la lana
con sereno candor de fe sencilla,
estufo de yugarla de marido,
a cuenta del encurde y el olvido
prefiere naufragar en cada orilla.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Georgy Kurasov.
y fula de tejer sin pausa alguna,
Penélope, más sola que la una,
desteje sus embronques cotidianos.
Acaso fueron otros los veranos
de besos de fortuna,
las horas al embrujo de la luna,
el íntimo arrumaco de las manos.
Ulises, que conoce la desgana
de devanar los hilos de la lana
con sereno candor de fe sencilla,
estufo de yugarla de marido,
a cuenta del encurde y el olvido
prefiere naufragar en cada orilla.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Georgy Kurasov.
sábado, 25 de junio de 2016
Loca como tu madre
La inestable princesa del castillo,
que muta su carácter de repente,
hoy te dice que sí y al día siguiente
te cambia el estribillo.
Que verde, que violeta, que amarillo,
que frío, que caliente,
que se muere de amor por un teniente,
que la pierde el Sultán de Jaramillo.
El padre por seguirle la corriente,
del modo más sencillo,
contrata a un cirujano de la mente;
el ñato, con un broli de bolsillo,
discurre, finalmente,
que urge fabricar un gran tornillo.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Susan Ruiter.
que muta su carácter de repente,
hoy te dice que sí y al día siguiente
te cambia el estribillo.
Que verde, que violeta, que amarillo,
que frío, que caliente,
que se muere de amor por un teniente,
que la pierde el Sultán de Jaramillo.
El padre por seguirle la corriente,
del modo más sencillo,
contrata a un cirujano de la mente;
el ñato, con un broli de bolsillo,
discurre, finalmente,
que urge fabricar un gran tornillo.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Susan Ruiter.
viernes, 24 de junio de 2016
Carlitos I (por siempre)
En el coro de Dios, Carlitos canta
con el pelo peinado a la gomina
y un arcángel de notas, desafina,
envidiando la voz de su garganta.
Se emociona de besos la percanta,
se encanta la vecina
y el taquero de ronda de la esquina
con un nudo de penas se atraganta.
El malevo cantor se desconsuela
y en un tango de Manzi se encurdela
de aguaceros y espinas.
En el coro de Dios, Dios se conmueve
y le da por llorar y en llanto llueve
con un rezo de lágrimas divinas.
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: El troesma Hermenegildo Sabat.
con el pelo peinado a la gomina
y un arcángel de notas, desafina,
envidiando la voz de su garganta.
Se emociona de besos la percanta,
se encanta la vecina
y el taquero de ronda de la esquina
con un nudo de penas se atraganta.
El malevo cantor se desconsuela
y en un tango de Manzi se encurdela
de aguaceros y espinas.
En el coro de Dios, Dios se conmueve
y le da por llorar y en llanto llueve
con un rezo de lágrimas divinas.
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: El troesma Hermenegildo Sabat.
miércoles, 22 de junio de 2016
Caripela
La novia, propiamente, del curdela,
con firmeza de ánimo excesivo,
era fea, con tiempo retroactivo,
por parte de su madre y de su abuela.
El punto, de encamote, la consuela
con un gesto nupcial y compasivo
hilando un argumento discursivo
a cuenta de elogiar su caripela.
Laburo más que ingrato
llevar sobre los hombros tal retrato
con sonoro talante de aleluya,
y el quía, que en arenga de combate,
en nombre del amor parola y bate
que no hay mina más papa que la suya.
Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: don Fernando Botero.
miércoles, 8 de junio de 2016
Torrente
Mi musa tiene nombre de entreveros
y afilados cuchillos,
en la zapie de rantes conventillos
nos dijimos los versos más groseros.
Procaces y severos,
como lobos de garras y colmillos,
en la rante quietud de los altillos
agotamos de rabia los tinteros.
Obscenos y carnales
nos llovimos en aguas torrenciales
sin dejar de beber gota ninguna.
Hembra en llamas
que en torrente de savia te derramas
con modales litúrgicos de hambruna.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Georgy Kurasov.
y afilados cuchillos,
en la zapie de rantes conventillos
nos dijimos los versos más groseros.
Procaces y severos,
como lobos de garras y colmillos,
en la rante quietud de los altillos
agotamos de rabia los tinteros.
Obscenos y carnales
nos llovimos en aguas torrenciales
sin dejar de beber gota ninguna.
Hembra en llamas
que en torrente de savia te derramas
con modales litúrgicos de hambruna.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Georgy Kurasov.
domingo, 5 de junio de 2016
Delicias de la vida conyugal
Se comenta en Verona, por lo bajo
(con prudencia debida),
que Julieta, cansada y aburrida
de la casa, los pibes y el trabajo,
fabula con mandar todo al carajo
y empezar otra vida.
"Te dejo en la heladera la comida,
olivo del convoy, parto, me rajo".
El punto, de apoliyo, ni se entera
y sigue en la catrera
torrando con el dios de los ronquidos.
Malaya con la suerte de Romeo,
un día del montón pianta el deseo
y pasamos de novios a ex maridos.
Del Libro De lunfa somos.
Pintura: Sigfredo Pastor.
(con prudencia debida),
que Julieta, cansada y aburrida
de la casa, los pibes y el trabajo,
fabula con mandar todo al carajo
y empezar otra vida.
"Te dejo en la heladera la comida,
olivo del convoy, parto, me rajo".
El punto, de apoliyo, ni se entera
y sigue en la catrera
torrando con el dios de los ronquidos.
Malaya con la suerte de Romeo,
un día del montón pianta el deseo
y pasamos de novios a ex maridos.
Del Libro De lunfa somos.
Pintura: Sigfredo Pastor.
lunes, 2 de mayo de 2016
La Gardelita
La novia de Gardel, milonga fina,
con diquera presencia aporteñada,
parece una muñeca delicada
de porcelana china.
En sus ojos de geisha se adivina
un rezongo de gata apoltronada,
puntual en la parada,
pa´ lucirla de adorno en la vitrina.
El quía la consiente
y le deja dos besos en la frente
igual que un gladiador del medioevo,
la piba, con el alma soñadora,
le compra un frasco grande de Glostora,
una pasta dental y un funyi nuevo.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Giorgy Kurasov.
con diquera presencia aporteñada,
parece una muñeca delicada
de porcelana china.
En sus ojos de geisha se adivina
un rezongo de gata apoltronada,
puntual en la parada,
pa´ lucirla de adorno en la vitrina.
El quía la consiente
y le deja dos besos en la frente
igual que un gladiador del medioevo,
la piba, con el alma soñadora,
le compra un frasco grande de Glostora,
una pasta dental y un funyi nuevo.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Giorgy Kurasov.
El último tango
La vio en la milonga sombría del tano,
con una zapatos de brillo raído,
llevaba en los ojos rencores de olvido
y ausencia de voces traía en la mano.
La buscó en las sombras con cierto desgano,
rozó con los dedos su negro vestido,
y bailó con ella, latido a latido,
al son quejumbroso de un baile profano.
La besó en la boca, ciño su cintura
y sintió en los labios la desgarradura
de un ardor de hielo;
en un batimento de gris letanía
susurró su nombre con dulce porfía
y el último tango le sonó a consuelo.
Del libro De Lunfa somos.
Pintura: Fabián Perez.
con una zapatos de brillo raído,
llevaba en los ojos rencores de olvido
y ausencia de voces traía en la mano.
La buscó en las sombras con cierto desgano,
rozó con los dedos su negro vestido,
y bailó con ella, latido a latido,
al son quejumbroso de un baile profano.
La besó en la boca, ciño su cintura
y sintió en los labios la desgarradura
de un ardor de hielo;
en un batimento de gris letanía
susurró su nombre con dulce porfía
y el último tango le sonó a consuelo.
Del libro De Lunfa somos.
Pintura: Fabián Perez.
viernes, 22 de abril de 2016
Decimas Cervantinas
En el aniversario del raje de Cervantes.
Siete de octubre, Lepanto,
Cervantes vuela de fiebre,
pero no hay sed que lo quiebre
y no hay razón de quebranto.
La metralla del espanto
tizna armadura y bigote
y un proyectil de rebote
tala su mano siniestra,
pero le queda la diestra
para escribir el Quijote.
Del libro De lunfa somos.
Ilustración: Jesús Chávez.
Siete de octubre, Lepanto,
Cervantes vuela de fiebre,
pero no hay sed que lo quiebre
y no hay razón de quebranto.
La metralla del espanto
tizna armadura y bigote
y un proyectil de rebote
tala su mano siniestra,
pero le queda la diestra
para escribir el Quijote.
Del libro De lunfa somos.
Ilustración: Jesús Chávez.
martes, 19 de abril de 2016
Chusmerío
La amante de Van Gogh, conventillera,
le bate que Gauguin, sin culpa alguna,
la ronda de manera inoportuna
y la pinta desnuda en la catrera;
que la trata de curda y de mechera
y en las noches volcánicas de luna
la persigue de trampa, sin fortuna,
con el verso de amarse cama afuera.
Pensar que en otros tiempos fueron socios
en los viejos negocios
de mezclar el azul y el amarillo.
"No los une el amor sino el espanto",
de odiarse tanto, tanto,
que parolan a punta de cuchillo.
Del libro De lunfa somos.
le bate que Gauguin, sin culpa alguna,
la ronda de manera inoportuna
y la pinta desnuda en la catrera;
que la trata de curda y de mechera
y en las noches volcánicas de luna
la persigue de trampa, sin fortuna,
con el verso de amarse cama afuera.
Pensar que en otros tiempos fueron socios
en los viejos negocios
de mezclar el azul y el amarillo.
"No los une el amor sino el espanto",
de odiarse tanto, tanto,
que parolan a punta de cuchillo.
Del libro De lunfa somos.
miércoles, 13 de abril de 2016
Décimas por aMores
Dios manda afinar el piano,
herrumbrado en un rincón,
y el ángel del bandoneón
desentumece su mano.
Más de noventa veranos
y otras tantas primaveras
hilaron tu milonguera
vocación de componer,
y hoy, mientras miro llover
suena de fondo, Tanguera.
Un cuarto, de azul pintado,
en una nube del cielo
cobijará tu desvelo
de pianista desvelado;
Dios se pondrá a tu costado
con un violín de juguete
y algún arcángel cadete,
de espesa melena rubia,
le pondrá fin a la lluvia
al ritmo del Firulete.
Ilustración Héctor Palacios.
herrumbrado en un rincón,
y el ángel del bandoneón
desentumece su mano.
Más de noventa veranos
y otras tantas primaveras
hilaron tu milonguera
vocación de componer,
y hoy, mientras miro llover
suena de fondo, Tanguera.
Un cuarto, de azul pintado,
en una nube del cielo
cobijará tu desvelo
de pianista desvelado;
Dios se pondrá a tu costado
con un violín de juguete
y algún arcángel cadete,
de espesa melena rubia,
le pondrá fin a la lluvia
al ritmo del Firulete.
Ilustración Héctor Palacios.
viernes, 1 de abril de 2016
Tres pesos
Parolaba en francés la muy... bacana,
arrastrando las eses y la zeta,
mujer de doble faz, mina veleta,
apenas te manyé, te di la cana.
Mentaba algún pariente en la lejana
legión de los soldados de panceta,
detrás de tu linaje y tu carpeta
te vende tu perfil de bataclana.
Te sobran apellidos, garabita,
Dios concede y nos quita
según un instructivo de sucesos;
quién te vio y quién te viera
yirar de mina flor por Balvanera,
más falsa que un billete de tres pesos.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Malcom Liepke.
arrastrando las eses y la zeta,
mujer de doble faz, mina veleta,
apenas te manyé, te di la cana.
Mentaba algún pariente en la lejana
legión de los soldados de panceta,
detrás de tu linaje y tu carpeta
te vende tu perfil de bataclana.
Te sobran apellidos, garabita,
Dios concede y nos quita
según un instructivo de sucesos;
quién te vio y quién te viera
yirar de mina flor por Balvanera,
más falsa que un billete de tres pesos.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Malcom Liepke.
lunes, 21 de marzo de 2016
Garabita
La menor del canciller era una guarra
(más allá del relumbrón de su linaje),
bataclana de mistongo compadraje
con delirios musicales de cigarra;
en el ispa de la esquina donde amarra
su barquito de pirar si pinta el raje,
al revire milonguero del oleaje
en un tango de Piazzolla se desgarra.
Marilín de vuelo bajo,
yo que manyo de memoria tu legajo
y tus rancios argumentos de nobleza,
te habré visto tantas veces, garabita,
desnudarte, de visita,
en la rante mishiadura de mi pieza.
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: Sara Bishop.
(más allá del relumbrón de su linaje),
bataclana de mistongo compadraje
con delirios musicales de cigarra;
en el ispa de la esquina donde amarra
su barquito de pirar si pinta el raje,
al revire milonguero del oleaje
en un tango de Piazzolla se desgarra.
Marilín de vuelo bajo,
yo que manyo de memoria tu legajo
y tus rancios argumentos de nobleza,
te habré visto tantas veces, garabita,
desnudarte, de visita,
en la rante mishiadura de mi pieza.
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: Sara Bishop.
viernes, 11 de marzo de 2016
Mariscal
Hasta cualquier domingo, en la cancha más taura del cielo.
Airoso mariscal de la gramilla
y el pasto verde oscuro,
con altivo perfil de tipo duro,
blanquirroja tu alma, de sencilla.
Celeste maravilla
de clausurar el área con seguro,
capitán de La Banda, lujo puro,
patrullando el fortín, de orilla a orilla.
Vuelvo al pibe que fui, saco del centro,
te marco en el picado de la esquina,
mi cuore futbolero de "gayina",
sale fiel a tu encuentro.
Frente a tanto gilardo vendehumo,
aquí en mi corazón, serás Perfumo.
Por ñorse y por camba.
Recitado en el programa A vos te cuento Buenos Aires.
lunes, 15 de febrero de 2016
Mangazo
Un soneto me pide la gilada,
a mí que de sonetos manyo un poco
y no he dicho que no pero tampoco
le saco el corazón a la estocada.
En principio, bandera de largada,
así como arremeto me equivoco,
de poeta noctámbulo y de loco
me sobra profesión de madrugada.
El asunto es saber que con paciencia
la musa más ortiva se aquerencia
luciendo su costado más secreto,
y a menos que otro bardo me lo ignore,
este verso parido desde el cuore
tiene toda la chapa de un soneto.
Me mangaron uno y escribí taitantos. ©
Con este soneto arranca el broli De lunfa somos.
Pintura - El inmenso Sigfredo Pastor.
Recitado en la APL y el Manzi
a mí que de sonetos manyo un poco
y no he dicho que no pero tampoco
le saco el corazón a la estocada.
En principio, bandera de largada,
así como arremeto me equivoco,
de poeta noctámbulo y de loco
me sobra profesión de madrugada.
El asunto es saber que con paciencia
la musa más ortiva se aquerencia
luciendo su costado más secreto,
y a menos que otro bardo me lo ignore,
este verso parido desde el cuore
tiene toda la chapa de un soneto.
Me mangaron uno y escribí taitantos. ©
Con este soneto arranca el broli De lunfa somos.
Pintura - El inmenso Sigfredo Pastor.
Recitado en la APL y el Manzi
miércoles, 27 de enero de 2016
Gatúbela
Gatúbela se trepa al cuore mío
y santa y comedida,
me cura los raspones de la vida
con saliva caliente de rocío.
Me abriga si hace frío
y zurce los extremos de la herida,
amante y desvestida
en nombre del amor salta al vacío.
Con dos besos de boca solidaria
le pone el corazón a la malaria
de la culpa que todo lo envenena.
Se tira en el camastro del cotorro
y morro contra morro
me espianta los balurdos de la pena. ©
Del libro De lunfa somos.
y santa y comedida,
me cura los raspones de la vida
con saliva caliente de rocío.
Me abriga si hace frío
y zurce los extremos de la herida,
amante y desvestida
en nombre del amor salta al vacío.
Con dos besos de boca solidaria
le pone el corazón a la malaria
de la culpa que todo lo envenena.
Se tira en el camastro del cotorro
y morro contra morro
me espianta los balurdos de la pena. ©
Del libro De lunfa somos.
sábado, 16 de enero de 2016
El 17
En homenaje a Carlos de la Púa.
El malevo Muñoz, taura de aquellos,
gerente de entreveros y partidas,
lleva al día su lista de degüellos
del año que le pidas.
"Ingenieri" de cortes y atropellos,
con prontuario de fúnebres heridas,
exhibe costurones como sellos
de lances y batidas.
Con linaje de alcurnia gavilana,
de funyi y sevillana
se planta en su tanguera aristocracia,
diquero y arrogante,
con un corso de minas por delante,
se casa el 17 (la desgracia).
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: El querido y extrañado Carlos Killian.
El malevo Muñoz, taura de aquellos,
gerente de entreveros y partidas,
lleva al día su lista de degüellos
del año que le pidas.
"Ingenieri" de cortes y atropellos,
con prontuario de fúnebres heridas,
exhibe costurones como sellos
de lances y batidas.
Con linaje de alcurnia gavilana,
de funyi y sevillana
se planta en su tanguera aristocracia,
diquero y arrogante,
con un corso de minas por delante,
se casa el 17 (la desgracia).
Del libro De lunfa somos.
Dibujo: El querido y extrañado Carlos Killian.
sábado, 2 de enero de 2016
Toni
Adiós al caballero de la radio.
La Parca, mistonga y ciega,
con voluntad decidida,
cortó el piolín de tu vida
y anda de luto Villegas.
Colega de tus colegas,
radiofonal y empujante,
en un barquito mercante
te fuiste corriente arriba,
por un dial a la deriva
hasta el confín del espiante.
Flaco de lunga figura,
vigilia de cielo en yanta,
en una estrella de tantas
habrá un corazón a oscuras.
Pesadumbre, mishiadura,
jirón de pena indiviso,
hay que partir, Dios lo quiso,
hacia el umbral de la aurora
y te puso una emisora
al este del Paraíso. ©
Recitado en el Programa radial A vos te cuento Buenos Aires.
La Parca, mistonga y ciega,
con voluntad decidida,
cortó el piolín de tu vida
y anda de luto Villegas.
Colega de tus colegas,
radiofonal y empujante,
en un barquito mercante
te fuiste corriente arriba,
por un dial a la deriva
hasta el confín del espiante.
Flaco de lunga figura,
vigilia de cielo en yanta,
en una estrella de tantas
habrá un corazón a oscuras.
Pesadumbre, mishiadura,
jirón de pena indiviso,
hay que partir, Dios lo quiso,
hacia el umbral de la aurora
y te puso una emisora
al este del Paraíso. ©
Recitado en el Programa radial A vos te cuento Buenos Aires.
lunes, 28 de diciembre de 2015
Pibe Dios
Pibe Dios que piraste del cielo
una tarde de junio, hace tanto,
anegando la orilla del canto
en el curso fugaz de un segundo.
No hubo nunca dolor más profundo,
ni hubo pena mayor ni quebranto,
San Carlitos Gardel, pibe santo,
germinal y fecundo.
En la cumbre celeste del cielo,
cuatro tauras con alas raídas
solventaron el viaje y el gasto.
Pibe Dios de alunado desvelo,
cuando sanen por fin tus heridas,
volverás al bulín del Abasto.
A ochenta años de tu exilio lunar.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Sigfredo Pastor.
una tarde de junio, hace tanto,
anegando la orilla del canto
en el curso fugaz de un segundo.
No hubo nunca dolor más profundo,
ni hubo pena mayor ni quebranto,
San Carlitos Gardel, pibe santo,
germinal y fecundo.
En la cumbre celeste del cielo,
cuatro tauras con alas raídas
solventaron el viaje y el gasto.
Pibe Dios de alunado desvelo,
cuando sanen por fin tus heridas,
volverás al bulín del Abasto.
A ochenta años de tu exilio lunar.
Del libro De lunfa somos.
Pintura: Sigfredo Pastor.
lunes, 21 de diciembre de 2015
53 pirulos
53 pirulos, no cualquiera
se ufana de cumplir con tanto brillo,
festeja el cusifai del conventillo
y la mina más papa y milonguera,
la comparsa barrial de Balvanera,
los curdas del tintillo,
el taura del coraje y el cuchillo
y el pelandra de atorro en la catrera,
los mozos del café Los Angelitos,
las novias de Carlitos
y el pardo Centurión, allá en el Bajo,
la grela de Ferrer (sin compañía),
los orres de la Santa Lunfardía
y los rantes poetas del carajo. ©
Feliz cumple querida Academia Lunfa.
Foto: Carlos Casellas.
Del libro De lunfa somos / Recitado en la APL
se ufana de cumplir con tanto brillo,
festeja el cusifai del conventillo
y la mina más papa y milonguera,
la comparsa barrial de Balvanera,
los curdas del tintillo,
el taura del coraje y el cuchillo
y el pelandra de atorro en la catrera,
los mozos del café Los Angelitos,
las novias de Carlitos
y el pardo Centurión, allá en el Bajo,
la grela de Ferrer (sin compañía),
los orres de la Santa Lunfardía
y los rantes poetas del carajo. ©
Feliz cumple querida Academia Lunfa.
Foto: Carlos Casellas.
Del libro De lunfa somos / Recitado en la APL
Montevideo
Era un circo Ferrer, de rompe y raja,
con un cuore de lunfa manyamiento,
polizonte lunar, gorrión de viento,
yugando de ancho bravo en la baraja.
Perfumado con agua de borrajas
y un moño de festivo lucimiento,
era un circo Ferrer, en su elemento,
milagreando el totin de las tinajas.
Igual que un Cristo reo,
piró del arrabal de este planeta
al tranco proletario de un mateo.
Sobrado de linaje y de carpeta,
guardó su corazón en la maleta,
buscando en otro azul, Montevideo.
A un año de la partida de nuestro querido Horacio Ferrer.
Del libro De lunfa somos.
sábado, 5 de diciembre de 2015
Milonga del Lunfardazo (postal en rojo, blanco y azul)
El lunfa parla francés,
milonguero y cachafaz,
te lo chamuya la Piaf,
igual que Carlos "Gardés".
Aquí donde me apurés,
con acento de alta escuela,
yo soy la madama grela
del barrio de la milonga,
que parola y que rezonga
cuando escasea la tela.
Soy la percanta más buena
bajo el cielo parisino
y voy haciendo camino
sobre las aguas del Sena.
En noches de luna llena,
desnuda en el cotorrito,
escribo: —Te necesito,
sin faltas de ortografía
y estampo la firma mía
como si fuera Carlitos.
Minusa de un tango reo
en la París nocturnaria,
repechera y voluntaria
cuando me pinta el deseo.
Julieta de algún Romeo
laburador y buenazo
que me conduce del brazo
con berretín de princesa
y canta la Marsellesa
al ritmo del Lunfardazo. ©
Décimas incluídas en el Ciberlunfa y recitadas en la
Academia Porteña del Lunfardo.
Dibujo: Sara Bishop.
milonguero y cachafaz,
te lo chamuya la Piaf,
igual que Carlos "Gardés".
Aquí donde me apurés,
con acento de alta escuela,
yo soy la madama grela
del barrio de la milonga,
que parola y que rezonga
cuando escasea la tela.
Soy la percanta más buena
bajo el cielo parisino
y voy haciendo camino
sobre las aguas del Sena.
En noches de luna llena,
desnuda en el cotorrito,
escribo: —Te necesito,
sin faltas de ortografía
y estampo la firma mía
como si fuera Carlitos.
Minusa de un tango reo
en la París nocturnaria,
repechera y voluntaria
cuando me pinta el deseo.
Julieta de algún Romeo
laburador y buenazo
que me conduce del brazo
con berretín de princesa
y canta la Marsellesa
al ritmo del Lunfardazo. ©
Décimas incluídas en el Ciberlunfa y recitadas en la
Academia Porteña del Lunfardo.
Dibujo: Sara Bishop.
domingo, 29 de noviembre de 2015
El LUNFARDAZO
"El trío más mentado
que pudo haber caminado
por esas calles del sur..."
Después de laburar un año entero
y de poner el hombro, noche y día,
los ñatos de la runfla más gomía
desempolvan su jetra milonguero.
Si hay que cantar la falta, canto y quiero,
aunque tenga dos sotas shomería,
en esto de querer, la Lunfardía
se banca el ventarrón y el aguacero.
Ahora que son tiempos de festejo,
cruzá del otro lado del espejo,
no vayas a amagar con irte al mazo.
Poné el ancho, campeón, hacé primera,
piantá de la catrera,
que se viene nomás el LUNFARDAZO. ©
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