deshoja girasoles con la mano
y en el tinte febril de su pintura
todo brote de luz parece vano.
Con breca calentura,
de estrilo, de gotán y de desgano,
lo sigue un escorpión de mishiadura
sin un plato de morfi cotidiano.
Una noche de alcohol y de biaraza
se sube a la terraza
y bate el parlamento de su queja.
Fugaz el tramontina
al brillo de la luna se ilumina
y se corta la punta de la oreja. ©
Del libro De lunfa somos.
Caricatura: Loopy Dave.
Recitado en la Academia Porteña del Lunfardo, en el Manzi y en Radio UAI.
























