A la buena de Dios y a marcha lenta,
camino de Belén y de aposento,
avanza San José con la parienta
unidos por el mismo sentimiento.
La Virgen, parturienta,
con los pechos benditos de alimento,
pesada su cintura y su osamenta
recrea la ilusión del nacimiento.
Es hora de nacer y no hay cobijo,
la madre con su hijo
habrán de compartir dolor y llanto.
Espera conyugal de blanda luna,
José en la cabecera de la cuna
y María pariendo al niño santo. ©
Del libro Oceanario
Pintura: Emanuel Franco
Recitado en Radio UAI y el Manzi
Del libro Oceanario
Pintura: Emanuel Franco
Recitado en Radio UAI y el Manzi























